La ex Top Chef se sinceró sobre el daño a su imagen pública tras el reality, asegurando que la televisión distorsionó su verdadera personalidad para favorecer el rating.
La influencer y chica reality Disley Ramos no se guardó nada en su reciente paso por el podcast Juzgamos y nos funamos. En conversación con Danilo 21, la joven reveló el amargo trasfondo de su paso por Mundos Opuestos, confesando que la experiencia estuvo lejos de ser gratificante debido al tratamiento que recibió su imagen en pantalla.
Según relató Ramos, el impacto psicológico fue tal que optó por alejarse de las transmisiones. «Cuando salí vi un poco del reality y después dejé de verlo por salud mental. Me angustiaba, la pasaba mal», admitió con honestidad, subrayando que lo que se proyectaba en televisión le generaba una profunda frustración.
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Uno de los puntos más polémicos fue la supuesta manipulación de sus reacciones. Disley ejemplificó situaciones donde la edición alteraba el contexto de sus gestos: «Yo veía lo que subían y decía ‘¡pero si esta hue… no pasó así!’. Esa cara no la puse por nadie«, sentenció, criticando cómo la producción de Canal 13 manejaba los tiempos.
«Mató todo lo que yo soy»: La dura autocrítica de Disley Ramos
La joven también se refirió a su comentada relación con Luis Jiménez dentro del encierro. Acusó que el programa solo mostraba cuando ella lo buscaba, omitiendo el interés de él. «¿Por qué no ponen la parte cuando el hue… lleva media hora llamándome para que venga?», cuestionó molesta sobre el relato lineal que se mostró.
Para la creadora de contenido, el resultado final fue devastador para su marca personal. «La imagen que se mostró de mí mató todo lo que yo soy. Mató todo lo que había construido y mi esencia. Me veía fome y me mostraban solo con una pareja», explicó, lamentando haber quedado reducida a un interés amoroso.
En esa misma línea, Ramos enfatizó que su verdadera personalidad es la de una mujer «super cabrona» y empoderada que trabaja desde pequeña. Sentir que el público la percibió como «tonta» o vulnerable fue un golpe duro, ya que considera que su carácter fuerte no se vio reflejado en los capítulos emitidos.
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Sin embargo, no todo fueron dardos hacia la producción, ya que Disley realizó un mea culpa respecto a su desempeño deportivo. Admitió que el no participar en las competencias fue una decisión propia de la que hoy se arrepiente profundamente: «Hago mi mea culpa de haber querido esa protección», confesó al podcast.
Finalmente, la excompetidora de Top Chef aseguró que hoy su prioridad es sanar y cerrar esta etapa de su vida. Tras los conflictos y la distorsión de su imagen, Ramos busca enfocarse en sus proyectos personales, dejando atrás los fantasmas de una edición que, según ella, no le hizo justicia.





