El preparador físico rompió el silencio tras el quiebre matrimonial y confesó lo que más le afecta: «Nunca más los vi, eso es lo más triste de todo».
La noche de este viernes, Camilo Huerta se sentó en el estelar de farándula Primer Plano para abordar, sin filtros, el polémico fin de su matrimonio con Marité Matus. En una conversación cargada de emoción, el influencer no solo negó tajantemente las acusaciones de infidelidad, sino que reveló que el mayor golpe emocional no fue la separación de su exesposa, sino el distanciamiento forzado con los niños.
Huerta enfatizó que durante el tiempo que duró la relación, su compromiso con el núcleo familiar fue absoluto. “Entregué el mil por ciento… pensaba acompañarla, hacíamos vida de familia todos los días”, relató el profesor de educación física, quien recordó con nostalgia las rutinas diarias que incluían llevar a los hijos de Marité a sus talleres, partidos de fútbol y paseos escolares.
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Sin embargo, la entrevista subió de tono cuando la conductora, Fran García-Huidobro, le recordó declaraciones previas de Matus. Según la influencer, su hijo mayor, Alonso, no tenía una buena relación con Camilo, llegando incluso a decirle que «parecía su hermano» o un hijo más de su madre, cuestionando su autoridad en el hogar.
La defensa de Camilo ante los dardos de Marité
Visiblemente afectado, Camilo desmintió estas versiones y aseguró que siempre hubo una conexión especial basada en el deporte y el apoyo constante. “Es mentira, lo entrenaba siempre, lo llevaba a los partidos”, sentenció Huerta, agregando que, lamentablemente, hoy los menores están recibiendo discursos cargados de «rabia y odio» que no reflejan la realidad de lo que vivieron bajo el mismo techo.
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Para Camilo, la retribución de los niños era genuina y así lo hizo saber frente a las cámaras de CHV. Confesó que en reiteradas ocasiones los hijos de Marité le escribieron cartas expresando el deseo de que él fuera su padre, un gesto que hoy, ante la imposibilidad de verlos, se ha transformado en su mayor fuente de sufrimiento.
El influencer recalcó que su única intención siempre fue formar una familia sólida, independiente de los lazos sanguíneos. “Yo era feliz con ellos, quise replicar lo que viví en mi casa”, explicó, dejando claro que su rol como figura paterna sustituta fue asumido con responsabilidad y cariño, sin negarse nunca a compartir un desayuno o un entrenamiento.
Finalmente, la entrevista cerró con un Camilo Huerta tajante frente a los ataques mediáticos de su exmujer. Aseguró que prefiere quedarse con los recuerdos positivos y el afecto que entregó día a día, a pesar de que la comunicación se cortó de raíz tras el quiebre, impidiéndole mantener cualquier tipo de vínculo con quienes consideró sus hijos por años.
“Quise formar una familia, independiente que no fueran mis hijos, siempre me comprometí con ellos y ellos me lo retribuyeron muchas veces, escribiéndome cartas, diciéndome que querían que yo fuera su padre. Eso es lo que más me dolió de todo esto, nunca me negué a un partido de fútbol, desayuno, yo era feliz con ellos, lo que viví en mi casa, quise replicar lo mismo”
Esta sorpresiva confesión ha generado una ola de comentarios en redes sociales, donde el público se debate entre las versiones contrapuestas de la expareja. Mientras tanto, el «ex chico Yingo» intenta rearmar su vida lejos del palacio que alguna vez compartió con Matus, marcado por una ausencia que, según él, es el precio más caro que ha tenido que pagar.





