Caso Francisca Millahual: Revelan pormenores de la cuestionada declaración del único imputado

Caso Francisca Millahual: Revelan pormenores de la cuestionada declaración del único imputado

Emanuel Ochoa Navia entregó un relato detallado de los momentos previos al deceso de la joven en Temuco. Sin embargo, su versión sobre un presunto accidente ha sido duramente contrastada por las pericias científicas presentadas por el Ministerio Público.

La investigación por el crimen de Francisca Millahual en la Región de La Araucanía ha sumado antecedentes de alta relevancia tras conocerse el contenido de la declaración de su tío, Emanuel Ochoa. El principal sospechoso rompió el silencio ante las autoridades, proporcionando una cronología que busca justificar su conducta, aunque esta se aleja significativamente de los hallazgos realizados en el sitio del suceso.

Según el testimonio de Ochoa, los hechos comenzaron a gestarse días antes del hallazgo, cuando quedó a cargo de la vivienda de su madre junto a la víctima. El imputado afirmó que durante el fin de semana previo al deceso, existió un ambiente de consumo de sustancias, situando a la joven en un contexto de vulnerabilidad que, según su defensa, habría desencadenado el trágico desenlace del día domingo.

En su relato, el hombre detalló que la jornada del crimen se inició con normalidad, realizando compras en el comercio local para luego regresar al domicilio. Fue en ese momento cuando, de acuerdo con su versión, Francisca habría comenzado a manipular un revólver calibre .22 de su propiedad, realizando gestos temerarios que él presuntamente intentó detener sin éxito antes de que el arma se accionara.

La declaración de Ochoa se vuelve especialmente compleja al abordar lo ocurrido tras el disparo. El sujeto admitió haber movido el cuerpo de la joven antes de abandonar el lugar, lo que constituye una alteración de la escena del crimen. Además, confesó que permaneció varios días oculto en diversas localidades, incluyendo Lanco y Panguipulli, tras deshacerse del arma en la ribera del río Cautín.

Inconsistencias técnicas y científicas en el testimonio

Un punto clave de su confesión radica en su entrega voluntaria, la cual se produjo tras haber buscado refugio en una iglesia de Lanco. Ochoa manifestó que, tras interactuar con miembros de dicha congregación, decidió confesar los hechos y acudir ante Carabineros. No obstante, este acto de presunta redención es cuestionado por la Fiscalía, dado que el imputado evadió la justicia durante una semana.

La evidencia científica ha sido el principal escollo para la credibilidad del sospechoso. El fiscal Patricio Montecinos subrayó que el cuerpo de Francisca Millahual no presentaba restos de pólvora en las manos, un hallazgo técnico que descarta casi por completo la posibilidad de que ella haya percutado el arma. Esta prueba es fundamental para sostener la tesis de la intervención de terceros en el disparo.

Sumado a lo anterior, los peritajes forenses indicaron la presencia de lesiones compatibles con un forcejeo defensivo, lo que contradice frontalmente la narrativa de un accidente o un suicidio asistido. Estos antecedentes fueron determinantes para que el Juzgado de Garantía de Temuco decretara la prisión preventiva del imputado, considerando que su libertad representa un peligro para la seguridad de la sociedad.

Actualmente, el Ministerio Público continúa con las diligencias para localizar el arma de fuego, la cual —según el testimonio del imputado— fue arrojada en una zona de difícil acceso.

Mientras se agota el plazo de investigación, la comunidad de Temuco permanece atenta a este caso que ha puesto en el debate público la gravedad de la violencia de género y la eficacia de los protocolos de búsqueda de sospechosos.