¿Inimputable? Los impactantes diagnósticos psiquiátricos que buscan cambiar el destino del joven que atacó el colegio en Calama

¿Inimputable? Los impactantes diagnósticos psiquiátricos que buscan cambiar el destino del joven que atacó el colegio en Calama

La defensa del joven de 18 años presentó informes médicos que revelan trastornos de salud mental, buscando determinar su imputabilidad tras el fatal ataque en el Instituto Lezaeta.

Nuevos antecedentes han salido a la luz en torno al brutal ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama. El caso, que terminó con una inspectora fallecida y varios heridos, dio un vuelco tras la presentación de documentos médicos clave por parte de la defensa del imputado.

El abogado del joven de iniciales H.M.L., de 18 años, entregó una serie de informes que buscan dar cuenta de su complejo estado de salud mental. Estos antecedentes están siendo revisados por la Fiscalía para determinar el curso de la formalización.

Cabe recordar que el Juzgado de Garantía de Calama decidió ampliar la detención del estudiante por un plazo de 72 horas. Este tiempo es considerado fundamental para esperar los resultados de pericias técnicas y analizar el historial clínico presentado.

El fatídico episodio se registró el pasado viernes 27 de marzo, cuando el joven protagonizó agresiones con armas cortopunzantes contra docentes y alumnos. La violencia del ataque dejó a la comunidad escolar en un profundo estado de shock y luto.

Autismo y depresión: El historial médico tras la tragedia

El ataque tuvo consecuencias fatales para la inspectora María Victoria Reyes, quien perdió la vida en el establecimiento debido a la gravedad de sus heridas. Tras el incidente, el joven fue retenido por alumnos de cursos menores hasta la llegada de la policía.

Durante la audiencia, la defensa expuso certificados emitidos por una médico psiquiatra. Según estos informes, el imputado padece de Trastorno del Espectro Autista (TEA) Grado 1 y un cuadro de depresión mayor de larga data.

Además de estos diagnósticos, los documentos mencionan que el joven sufría de crisis de pánico y un cuadro ansioso-depresivo moderado. Aún no se ha confirmado si el colegio estaba al tanto de estos antecedentes médicos antes del ataque.

La formalización de la investigación quedó fijada para este martes 31 de marzo. En dicha instancia, se discutirá la responsabilidad penal del estudiante y se entregarán mayores detalles sobre las medidas cautelares que deberá cumplir.