El periodista estuvo al aire el mismo día de su muerte y sus últimas publicaciones reflejaron compromiso, trabajo y una rutina que nadie imaginó sería la final.
La muerte de Andrés Caniulef, a los 48 años, impactó con fuerza al mundo del espectáculo. Lo que más conmueve es que su despedida ocurrió casi sin aviso: horas antes de fallecer, el periodista seguía activo en televisión, cumpliendo con su rol profesional como lo había hecho durante años.
Su última aparición en medios fue en TeVex, donde condujo el programa “No es lo mismo pero es igual”. El episodio se estrenó cerca de las 17:00 horas del viernes, apenas unas horas antes de su deceso, convirtiéndose sin saberlo en su último registro televisivo.
En ese capítulo, Caniulef entrevistó a Ítalo Omegna, excandidato a diputado por el Partido Nacional Libertario, quien además es hermano de la actriz María Gracia Omegna y director de la Fundación Novum. La conversación se desarrolló con normalidad, fiel al tono habitual del espacio de farándula.
El propio Andrés abrió el programa con una presentación distendida y profesional. “Un nuevo capítulo y también un nuevo invitado”, dijo, destacando el paso de Omegna desde la política a la televisión, sin que nada hiciera presagiar el desenlace que vendría horas más tarde.
Paralelamente, sus últimas publicaciones en redes sociales estuvieron directamente ligadas a su trabajo. En Instagram, la más reciente corresponde a un extracto de una de sus intervenciones en pantalla, reafirmando su permanente conexión con los temas del espectáculo.
En ese registro, Caniulef analizó la polémica protagonizada por Sergio Rojas y la familia Araneda, planteando una pregunta directa a sus seguidores: “¿Estás de acuerdo?”. Fue una de las últimas interacciones públicas del periodista con su audiencia.
En la publicación anterior, Andrés compartió una selfie junto a sus compañeros de canal, donde aparece sonriente, rodeado del equipo con el que trabajaba a diario. La imagen hoy adquiere un peso emocional inesperado.
“Último programa del año. Celebramos el 2025 trabajando. Y recibimos el 2026… trabajando”, escribió entonces. Tras conocerse su muerte, ese mensaje se llenó de cientos de comentarios de despedida y condolencias, transformándose en un silencioso homenaje a su vocación hasta el final.



