La patinadora rusa buscaba un resultado fresco y natural. La clínica responsable exhibió su antes y después, provocando opiniones divididas entre los usuarios.
En medio de la popularidad alcanzada por su participación en Volverías con tu ex? 2, Ludmila Ksenofontova decidió someterse a una serie de procedimientos estéticos para renovar su apariencia.
La expareja de Álvaro Ballero acudió a un centro especializado buscando un cambio que mantuviera sus rasgos y expresión natural.
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Fue la propia clínica la que posteriormente compartió en redes sociales las fotografías del antes y después de la patinadora rusa, revelando los tratamientos que se realizó en distintas zonas de su rostro y cuello.
Los retoques que se realizó Ludmila Ksenofontova
De acuerdo con la información entregada por el centro estético, Ludmila recibió una aplicación de toxina botulínica en las bandas platismales del cuello, procedimiento conocido como Nefertiti Lift.
Según explicaron, el tratamiento busca definir la línea mandibular, reducir la tensión del cuello y estilizar el perfil.
También se trabajaron el mentón y las comisuras de los labios para elevar sutilmente sus extremos y suavizar la apariencia rugosa de la zona inferior del rostro.
Además, se aplicó toxina botulínica en la frente, el entrecejo y las llamadas “patas de gallo”, con el objetivo de disminuir las líneas de expresión y entregar una apariencia más descansada.

El cambio se complementó con procedimientos destinados a atenuar las ojeras y los surcos nasogenianos, conservando, según la clínica, la expresión natural de Ludmila.
El resultado dividió opiniones
Las fotografías generaron rápidamente una ola de comentarios. Mientras algunos usuarios elogiaron el resultado, otros reconocieron que tuvieron dificultades para identificar cuál imagen correspondía al antes y cuál al después.
“Muy lindo el trabajo, quedó 10/10”, “se ve súper fresca y descansada, pero sigue siendo ella misma” y “no sé cuál es el antes y el después”, fueron algunas de las reacciones.
Pese a las opiniones divididas, la mayoría coincidió en que el resultado fue sutil y no modificó drásticamente los rasgos característicos de la patinadora rusa.
