La exchica reality fue trasladada a una comisaría después de protagonizar una fuerte discusión con la administración del recinto donde se hospedaba. Mientras el hotel reclama una deuda, ella negó la acusación de agresión y entregó su propia versión.
Angie Jibaja volvió a quedar en el centro de la polémica luego de protagonizar un confuso altercado en un hotel ubicado en el distrito de San Luis, en Lima.
El incidente ocurrió el 17 de julio, cuando la modelo regresó al establecimiento acompañada por su pareja y se encontró con una trabajadora dentro de la habitación donde se estaba hospedando. La discusión fue subiendo de tono hasta requerir la presencia de funcionarios de la Policía Nacional del Perú.
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Según la versión entregada por la administración, Angie mantenía una deuda cercana a 1.500 soles, equivalente a varios días de alojamiento. Además, una trabajadora la acusó de haberla agredido durante el enfrentamiento, tras lo cual ambas fueron trasladadas a una comisaría para aclarar lo sucedido.
Angie Jibaja entregó una versión diferente

La exchica reality afirmó que el conflicto comenzó porque encontró a una empleada saliendo de su habitación y creyó que estaban intentando cambiar la cerradura. También aseguró que se sintió hostigada y cuestionó que el personal hubiese ingresado sin su autorización.
Angie negó haber golpeado directamente a la administradora y sostuvo que las imágenes difundidas en televisión no mostrarían correctamente lo ocurrido. No obstante, reconoció que reaccionó de mala manera y lanzó el teléfono que la mujer utilizaba para grabarla.
“Yo le tiré el teléfono al piso, me sentí hostigada. No debí pisar el palito”, expresó posteriormente, realizando una autocrítica por la forma en que enfrentó la situación.
El documento que mostró para defenderse
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Jibaja también exhibió un documento policial y aseguró que allí no aparece acusada formalmente de agresión. “Lo que tengo es una ocurrencia policial, no una denuncia”, señaló, insistiendo en que algunos antecedentes difundidos públicamente no coincidirían con el contenido del escrito.
Respecto del dinero reclamado por el hotel, reconoció que existía una controversia por el pago, aunque sostuvo que otra persona estaba encargada de gestionar la estadía. Desde la administración, en tanto, aseguraron que el monto continuaba pendiente después de que abandonara el recinto.
Por ahora existen versiones contrapuestas sobre la presunta agresión y sobre las circunstancias en que terminó su permanencia en el hotel. Los antecedentes disponibles confirman la intervención policial y su traslado a una dependencia, pero cualquier eventual responsabilidad deberá establecerse mediante el procedimiento correspondiente.







