Cecilia Navarrete explotó en sintonía tras confirmarse el arribo de la española a Mega para este invierno de 2026, desenterrando el traumático episodio de racismo en Doble Tentación: “Nunca se hizo justicia”.
¡El regreso más polémico de la televisión chilena desató un verdadero drama familiar y encendió las alarmas de la decencia digital! El desembarco de Oriana Marzoli en Santiago para sumarse como rostro clave del programa satélite de ¿Volverías con tu ex? 2 no dejó a nadie indiferente, pero en el hogar de Dominique Lattimore la noticia cayó como una bomba de ácido. La madre de la exchica reality no aguantó la impotencia y rompió en un desgarrador llanto público al ver cómo la pantalla chica le vuelve a abrir las puertas a quien sindican como su peor verdugo.
La dolida mujer fue contactada por el programa de farándula Que te lo digo, donde conversó con Sergio Rojas notoriamente afectada tras enterarse por mensajes de texto que la venezolana-española pisaba nuevamente suelo nacional. Para la familia Lattimore, ver a Oriana libre y facturando en Mega es una burla en la cara a la querella criminal por racismo, xenofobia y agresiones que interpusieron tras el oscuro paso por el encierro de 2017.
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“Le decían negra asquerosa”: El crudo relato de los camarines de Mega
Con el corazón destrozado y las lágrimas corriendo en vivo, Cecilia Navarrete desclasificó los brutales insultos y humillaciones físicas que la producción del canal —según acusa— prefirió tapar con tierra en su momento para cuidar el rating, provocando un daño psicológico que alejó a Dominique de la televisión por casi una década.
«No se hizo justicia, ni siquiera por nosotros que somos chilenos… Todo el mundo sabe que mi hija, al salir de ese reality, presentó una querella criminal. Fueron tres personas las que la insultaron, la humillaron, la arrastraron y le pegaron. Le gritaban ‘mono’, ‘ándate a la jaula’, ‘cómete este plátano’. Le escupieron en la cara. Le decían ‘negra asquerosa’», disparó la madre desarmada ante los micrófonos, recordando que Marzoli arriesgaba no poder volver al país por un largo periodo debido a estos líos judiciales.
La mujer fue más allá y barrió con los altos ejecutivos de la señal televisiva por la nula empatía y la total impunidad con la que operaron en la época de la telerrealidad dura: «Hasta yo llegué al canal a hablar con el director máximo. Nunca se hizo justicia… Ustedes no saben el daño que le hicieron a mi hija. Mi hija estaba destrozada y yo, como madre, también», remató con la voz quebrada.
La noticia sigue tras la publicidad
Afortunadamente, Navarrete aclaró que tras años de terapia, bajo perfil y un drástico cambio de vida, Dominique hoy goza de una «enorme paz espiritual» lejos de la farándula tóxica, pero el regreso de su agresora estropea cualquier intento de vuelta de página definitiva.
En La Copucha Va Creciendo solidarizamos profundamente con el dolor de una madre. El racismo, la xenofobia y la violencia física no son «recursos de entretención» ni cahuines de televisión; son delitos graves que dejan secuelas de por vida. Nos parece insólito que en pleno 2026 se siga premiando con contratos millonarios a personajes con este prontuario de odio en pantalla: ¿Crees que Mega cometió un error ético gigante al traer de vuelta a Oriana Marzoli o piensas que el show debe continuar sin importar el pasado?





