La panelista de espectáculos desató la furia de la médium Sonia Valenzuela tras cuestionar duramente la secreta batalla legal de Marilú Balbontín contra su exyerno.
Un tenso y explosivo enfrentamiento que paralizó las pantallas. El drama familiar que envuelve al cirujano plástico Cristián Arriagada y a la familia materna de la fallecida periodista Javiera Suárez acaba de sumar un nuevo y escandaloso capítulo en televisión abierta. Durante la jornada de este lunes, el set del programa de espectáculos Sígueme se transformó en un verdadero campo de batalla luego de que la panelista Daniela Aránguiz protagonizara un feroz cruce de palabras con la médium Sonia Valenzuela, íntima amiga y vocera de Marilú Balbontín.
El conflicto estalló en vivo cuando se analizaba el escaso y restringido régimen de visitas que mantiene la abuela materna con el pequeño Pedro Milagros. Fiel a su estilo directo y sin filtros, la ex «Cara de Cuica» decidió poner en duda los reales esfuerzos de Balbontín en tribunales: «Por algo existen los abogados de familia, una abuela tiene el mismo derecho que un papá (…) Yo creo que si ella luchara con un abogado como corresponde…». Esta aseveración actuó como dinamita pura y provocó la inmediata y furiosa reacción de Valenzuela.
“En las cartas lo dice”: Latife Soto paralizó a todos con sus terribles predicciones para Chile y reveló el gran virus que viene tras el Mundial
El contrato confidencial de 5 años y el letal dardo de Aránguiz
“Sí, ella luchó y no luchó un día, estuvo 5 años luchando bajo un contrato confidencial que no podía hablar nada. Entonces, cuando dice la gente: ‘Ella debería haber luchado’. Nadie sabe todo lo que ella ha luchado, ni todo lo que ella ha sufrido”, arremetió Sonia Valenzuela visiblemente ofuscada, revelando el gran e insospechado silencio judicial al que fue sometida la madre de Javiera Suárez.
Lejos de recular ante la potente revelación de la médium, Daniela Aránguiz contraatacó asegurando que no tenía cómo saber esa información si existía una prohibición de hablar, para luego lanzar la lapidaria frase que congeló al panel:
La noticia sigue tras la publicidad
“Si ella luchó y un juez le negó la visita a su nieto, por algo debe ser”. La vocera de la familia y el resto de los comunicadores presentes frenaron en seco la insinuación, aclarando que un dictamen judicial «no necesariamente» implica una culpa de la abuela.
En medio de la acalorada discusión, Valenzuela detalló que el mandato judicial determinó que Marilú y su nieto solo tienen derecho a interactuar un solo día al mes, un régimen que mantiene a la mujer sumida en un profundo dolor. Para cerrar su encendida defensa, la médium recordó el fundamental rol de contención que tuvo Balbontín en el pasado, exponiendo que cuando Javiera Suárez estaba viva y batallando contra el cáncer, era su madre quien cuidaba incondicionalmente al menor de edad mientras la pareja viajaba o enfrentaba las crisis de la enfermedad.
En La Copucha Va Creciendo seguimos de cerca las repercusiones de este desgarrador drama legal y farandulero. Este tenso round televisivo destapó el inmenso y silencioso calvario judicial que arrastra la familia de la recordada periodista para no perder el vínculo de sangre con el único hijo de la comunicadora.
