La destacada actriz chilena vive un complejo luto tras la partida de su querido «tata» a semanas de haber despedido a su otra abuela.
Un desgarrador momento íntimo que conmueve a las plataformas digitales. El ecosistema del espectáculo nacional se volcó por completo para entregarle su apoyo a la querida actriz chilena Loreto Aravena. A través de sus canales oficiales, la protagonista de Los 80 compartió la noticia de una nueva y demoledora tragedia familiar que remece su corazón, confirmando el sensible fallecimiento de su abuelo materno, Julio Gilberto Soto Rojas, quien dejó este mundo el pasado 22 de mayo a la avanzada edad de 97 años.
La noticia cala hondo en la intimidad de la artista, especialmente porque este adverso panorama se suscita a solo dos meses de haber enfrentado el deceso de su abuela, su querida «nona». Para homenajear la memoria de su «tata», la intérprete colgó un extenso y emotivo manifiesto en su cuenta de Instagram, donde desclasificó pasajes inéditos de su infancia y reveló el gran pacto de honor que transformó la biografía de su abuelo para siempre.
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El juramento de honor y el cambio radical del «tata»
“Tantos besos que te di y tantos besos que me diste, parece que nunca serán suficientes. Mi abuelo, mi tata, me parte el corazón despedirte”, redactó Aravena en la apertura de su sentida dedicatoria virtual, transparentando el vacío que deja la partida del patriarca, a quien describió como un hombre de palabra.
En el mismo texto, Loreto desclasificó con valentía que su familiar no era un ser humano perfecto, pero que experimentó una profunda redención personal cuando se enteró de que se convertiría en abuelo de dos niñitas. Tras el nacimiento de su hermana y la posterior llegada de la propia actriz, el hombre juró reformar sus conductas y transformarse en una mejor versión de sí mismo para criarlas en un ambiente de total dulzura.
Gracias a ese silencioso compromiso familiar, la figura de la televisión pudo disfrutar de un abuelo sumamente lúdico y cariñoso. La artista rememoró con nostalgia los inolvidables paseos a la plaza de Viña del Mar, las tardes de playa donde su «tata» la cargaba «al apa» pasados los 12 años, y los momentos donde él se dejaba maquillar y despeinar por sus nietas en cumpleaños repletos de golosinas.
Lecciones de madera, inglés y mapudungun
Asimismo, la exfigura de Canal 13 valoró la profunda formación cultural y el amor por la naturaleza que heredó del anciano durante sus largas caminatas por los bosques del sur de Chile. De acuerdo a su relato, don Julio Gilberto no solo le enseñó el noble oficio de tallar la madera, sino que la educó con un particular estándar intelectual: “Era el que enseñaba inglés y mapudungun con la misma importancia”, destacó orgullosa.

El cierre de su misiva digital estuvo marcado por la esperanza de un reencuentro espiritual en el más allá. «Hoy lo despido deseando ya se haya encontrado con mi abuela y estén otra vez de la mano danzando en algún lugar paradisíaco cerquita de mí”, concluyó la actriz en este fin de semana de mayo de 2026, buscando consuelo tras una seguidilla de duros golpes familiares que comenzaron en Chiloé con la partida de su otra abuela.
La noticia sigue tras la publicidad
En La Copucha Va Creciendo enviamos nuestro más sentido pésame a Loreto Aravena y a todo su círculo cercano en esta doble jornada de luto. Ante la profunda reflexión de la actriz sobre cómo el nacimiento de las nietas transformó la vida de su abuelo y lo motivó a ser un hombre mejor, ¿consideras que este emotivo testimonio sirve para revalorizar el rol de la tercera edad en la crianza actual o crees que el dolor de estas pérdidas debería resguardarse estrictamente en el plano privado?





