El polémico testimonio del único detenido por la muerte del sargento Figueroa en Puerto Varas

El polémico testimonio del único detenido por la muerte del sargento Figueroa en Puerto Varas

A dos meses de la tragedia que enlutó a Puerto Varas, el caso por la muerte del sargento Javier Figueroa suma un capítulo de alta tensión. Henry Almonacid, el único detenido y principal «persona de interés» en la investigación, rompió el silencio en una entrevista exclusiva con CHV Noticias. Entre declaraciones de inocencia y coartadas que la Fiscalía mira con lupa, el sujeto entregó detalles que buscan sacarlo del ojo del huracán.

El escenario del crimen, la línea del tren, vuelve a ser el centro del debate. Almonacid reconoció que estuvo en el lugar bebiendo junto a un primo la noche del incidente, pero lanzó una frase para desmarcarse del horario fatal: asegura que abandonó la zona cuatro horas antes de que el sargento recibiera el impacto de bala. “Gracias a Dios no tengo que esconder nada, soy inocente y lo digo con la frente en alto”, afirmó ante las cámaras, intentando proyectar una seguridad que contrasta con su nutrido prontuario.

Y es que el perfil del detenido no ayuda mucho a su causa. Almonacid cuenta con antecedentes por porte de arma cortante, violencia intrafamiliar y —lo que más ruido hace en esta causa— amenazas previas a carabineros. Sin embargo, él insiste en que su relación con la víctima era casi cordial: “Incluso me aconsejaba”, aseguró, descartando cualquier tipo de rencilla con el sargento Figueroa.

Dudas, pólvora y cámaras: Las piezas que no encajan

Uno de los momentos más tensos de la entrevista fue cuando se le consultó por las pruebas de residuos de pólvora en sus manos. Aunque respondió que le hicieron “muestras de todo”, evitó entrar en detalles técnicos sobre los resultados, una pieza que para la PDI es fundamental para confirmar o descartar su participación directa en el disparo.

Por otro lado, Almonacid intentó bajarle el perfil a las denuncias de los vecinos que alertaron sobre ruidos esa noche. Según su versión, los reportes de «ruidos molestos» no significan que hubo un tiroteo mientras él estuvo ahí. “Yo estuve ahí de las diez y media a las once y no había nada”, sentenció, tratando de invalidar los testimonios que lo sitúan en una cronología sospechosa.

La noticia sigue tras la publicidad

En La Copucha Va Creciendo sabemos que este caso está lejos de cerrarse. Mientras la PDI analiza nuevas imágenes de cámaras de seguridad que podrían dar el «golpe de gracia» a alguna de las versiones, la comunidad de Puerto Varas sigue exigiendo justicia para un uniformado que, irónicamente, solía aconsejar a quien hoy es el principal sospechoso de su partida.