El exfutbolista arremetió contra la producción del reality tras perder el duelo decisivo contra Juan Pedro Verdier, acusando graves fallas técnicas y falta de profesionalismo.
La gran final de Mundos Opuestos terminó en medio de una intensa polémica. Daúd Gazale, tras caer ante Juan Pedro Verdier, no ocultó su rabia y protagonizó un fuerte arrebato que quedó registrado por las cámaras, lanzando duros insultos debido a problemas con su equipo de seguridad.
Visiblemente afectado, el exdeportista explicó que sus gritos y reclamos no eran por el resultado en sí, sino por la deficiente manipulación de las cuerdas que lo sostenían. Según su relato, el personal a cargo no estaba a la altura de una competencia de este nivel.
Gazale denunció que, durante los momentos más críticos del duelo, el técnico encargado se burló de sus advertencias. «Se reían en mi cara», afirmó el finalista, quien calificó la actitud del equipo de organización como una total falta de seriedad ante el esfuerzo de los participantes.
Acusaciones de falta de seguridad y respeto
El competidor fue enfático en señalar que la empresa externa contratada para la final fue un «desastre». Aseguró que tuvo que estar más pendiente de darle instrucciones a los técnicos que de la competencia misma, lo que afectó directamente su desempeño en la arena.

Para Daúd, este evento no es simplemente un programa de televisión, sino un desafío donde «se juegan la vida». Por lo mismo, exigió un mínimo de respeto hacia los atletas y adelantó que hablará con los altos mandos para que este personal no vuelva a ser contratado.
A pesar de la amargura por los inconvenientes técnicos, el «Turco» se dio el tiempo de separar las aguas. Reconoció que su molestia es únicamente con la producción y no con su rival, demostrando que el conflicto no empaña la relación entre los finalistas.
En ese sentido, aprovechó de dedicarle unas palabras a Juan Pedro Verdier, a quien calificó como un amigo y un competidor justo. Gazale cerró el tema enviándole felicitaciones sinceras por el triunfo obtenido, a pesar de las irregularidades denunciadas.
Finalmente, el polémico momento deja una nube de dudas sobre la logística de la gran final. Mientras los seguidores debaten en redes sociales, el exfutbolista espera que su reclamo sirva para mejorar los estándares de seguridad en futuras competencias televisivas.





