La empresaria reveló episodios que hoy identifica como claras alertas durante su matrimonio con el ex chico reality, incluyendo problemas económicos, falta de compromiso laboral y situaciones que terminaron desgastando la relación
Marité Matus rompió el silencio sobre su quiebre con Camilo Huerta y relató una serie de episodios que, con el paso del tiempo, considera evidentes “red flags” dentro de la relación. Según contó, varias de esas señales aparecieron desde el inicio, pero en ese momento prefirió no darles la importancia que hoy les atribuye.
La empresaria aseguró que uno de los primeros episodios ocurrió cuando comenzaron a salir. En ese entonces, Huerta le habría mostrado su teléfono roto como excusa para no escribirle, lo que terminó con Matus comprándole un celular nuevo de último modelo. Con el tiempo, dice, entendió que ese tipo de situaciones marcaban una dinámica que se repetiría durante la relación.
Otro momento que recuerda ocurrió pocas semanas después, cuando él le comentó que no podía visitarla debido a una deuda del TAG. Frente a eso, ella decidió ayudarlo económicamente, algo que posteriormente se transformó en una constante dentro de la relación.
Las señales que comenzaron a incomodarla
Con el paso del tiempo, las diferencias comenzaron a hacerse más evidentes cuando ambos decidieron vivir juntos. Matus relató que le molestaba la rutina de Huerta, ya que —según su versión— trabajaba solo algunos días a la semana y pasaba gran parte del tiempo acostado en la casa.
Además, aseguró que cuando lo conoció él mantenía varias deudas pendientes, las que terminó pagando ella. Incluso afirmó que le entregaba dinero para distintos gastos, al punto de darle plata para que él mismo le comprara regalos a ella.
La influencer también recordó que organizó prácticamente sola su matrimonio, luego de preguntarle a su pareja cuál sería su aporte. Según relató, Huerta le comentó que sus padres podrían vender un motorhome para ayudar, propuesta que ella decidió rechazar y asumir por completo.
Finalmente, el quiebre definitivo llegó cuando Matus decidió dejar de prestarle dinero y planteó que él podía devolverle parte de lo que había recibido. La reacción habría sido inmediata: Huerta se molestó y abandonó el lugar, lo que terminó convirtiéndose en la última vez que se vieron como pareja.




