Durante un emotivo homenaje en Primer Plano, Titi García-Huidobro reveló cómo vivió la familia del periodista la asistencia del animador Sergio Rojas, despejando dudas y mostrando gestos de respeto y apoyo en medio del dolor.
El homenaje a Andrés Caniulef que emitió Primer Plano este domingo dejó varios momentos de gran emoción, pero uno que acaparó la atención fue el relato de Titi García-Huidobro sobre la presencia de Sergio Rojas en el velorio del periodista.
García-Huidobro no evitó abordar las opiniones que circulaban en redes sociales y explicó que decidió hablar del tema para dar claridad: “Hoy en las redes sociales hay muchas opiniones, las tomamos y las llevamos a la mesa”, señaló.
Según contó, Rojas se acercó previamente a ella para compartir sus dudas antes de asistir, consciente de las diferencias públicas que había tenido con Andrés Caniulef, y reflexionó mucho sobre si sería bien recibido por la familia.
Contrario a lo que algunos podrían haber imaginado, Titi destacó que la familia de Caniulef recibió al animador de manera cálida y respetuosa: “La familia lo recibió muy bien. Porque, más allá de cualquier problema que Andrés haya tenido con cualquier persona en la tele, lo recibieron muy bien”.
Además, subrayó que Sergio Rojas no estuvo presente solo de manera breve. “Se quedó ahí; estuvo toda la tarde del día sábado que estuve yo en el velatorio, y luego volvió el domingo”, explicó, mostrando la disposición del animador a acompañar a los cercanos de Andrés durante horas de profundo dolor.
Antes del testimonio de García-Huidobro, fue el propio Sergio Rojas quien compartió su experiencia a través de su cuenta de Instagram, explicando que pidió ingresar discretamente al velorio y sin hacer declaraciones públicas, respetando el momento íntimo de la familia.
Uno de los episodios más emotivos de su relato fue el encuentro con la madre de Andrés. Rojas señaló: “Después, a los primeros que vi fue a los familiares de Andrés, pero sin lugar a dudas el abrazo con la mamá es el que más duele”, y agregó que escuchar palabras de despedida de ella fue “más fuerte que mil dagas en el corazón”.
El relato completo reveló no solo la carga emocional que vivió el animador, sino también la humanidad de la familia de Caniulef, que, pese a diferencias pasadas, mostró respeto y afecto, transformando un momento doloroso en un gesto de reconciliación y homenaje sincero.





