La noticia fue confirmada por la periodista Cecilia Gutiérrez, quien informó que el comunicador falleció tras sufrir un paro cardíaco mientras se encontraba junto a su pareja.
Una profunda conmoción generó este viernes la confirmación de la muerte de Andrés Caniulef, reconocido periodista y figura de la televisión chilena, a los 48 años. La información fue entregada durante la noche por la periodista Cecilia Gutiérrez a través de sus redes sociales.
Según detalló, el comunicador se encontraba en su departamento junto a su pareja cuando sufrió una descompensación que derivó en un paro cardíaco. Las circunstancias específicas de su fallecimiento serán parte de la investigación correspondiente.
“Efectivamente, Andrés Caniulef falleció esta noche. Estaba con su pareja y sufrió una descompensación y un paro cardíaco”, señaló Gutiérrez, precisando que los antecedentes fueron confirmados antes de hacer pública la noticia. Dicha información fue corroborada por Carabineros de Chile.
La periodista también expresó su pesar a nivel personal, destacando el vínculo profesional y humano que los unía. “Lo digo con mucha pena, porque lo conozco. Tuve el placer de compartir y trabajar con él”, escribió, manifestando su dolor por la partida del comunicador.
Gutiérrez aclaró además que la información fue verificada con Carabineros, subrayando la seriedad del proceso antes de comunicar el fallecimiento, dada la relevancia pública de Caniulef.
La noticia golpea con más fuerza considerando que Andrés Caniulef había regresado recientemente a la televisión, integrándose al canal Tevex como animador del programa de espectáculos No es lo mismo, marcando una nueva etapa en su carrera.
En septiembre pasado, el periodista había comentado con entusiasmo que ese retorno le devolvió las ganas de crear proyectos, destacando también su interés en desarrollar contenidos en plataformas digitales como YouTube y redes sociales.
En esa misma conversación, Caniulef abordó abiertamente su estado de salud, revelando que meses antes enfrentó un shock séptico causado por una infección bacteriana, cuadro que aseguró estaba “absolutamente bajo control”, palabras que hoy adquieren un tono especialmente conmovedor.


