Una pregunta al hueso sobre el atado judicial con su ex, Andrea Marocchino, hizo que la panelista de Alfombra Roja perdiera los papeles, pegara el portazo y amenazara con irse a la cárcel antes de pagar un solo peso.
La tarde de este lunes, el estelar Alfombra Roja de Canal 13 se convirtió en una verdadera teleserie. Mientras analizaban en el panel el cahuín judicial y la querella por injurias graves que el italiano Andrea Marocchino le entabló a su ex, Pancha Merino, la situación se salió de madre y terminó con la actriz abandonando el estudio en plena transmisión en directo.
La pregunta del millón que prendió el ventilador
El debate venía tibio hasta que Nelson Beltrán, el popular «Colombiano», tiró una talla o consulta al hueso que dejó a todos marcando ocupado en el set. Dirigiéndose al abogado invitado Claudio Valdivia, el asesor de imagen lanzó sin filtro:
“La pensión de alimentos la dicta el tribunal, pero…”: Faloon contó la firme sobre los pagos de Jean Paul Pineda
“Si ella llega a perder o a conciliar, ¿quién paga las costas?”.
«Prefiero irse a la cárcel»
La reacción de la panelista fue instantánea y no dejó ni respirar al abogado. Con la furia a flor de piel, interrumpió de una y descargó su artillería pesada:
“No voy a pagar ni un peso. Prefiero irse a la cárcel, te digo altiro. Qué le voy a estar pagando el carrete”.
Pero la cosa no quedó ahí nomás. Antes de dar el portazo y dejar la tendalá en el estudio, la intérprete disparó:
“No me puedo callar, porque si por algo estudié teatro, es para expresarme con libertad. Hasta luego”.
Acto seguido, y pese a que sus compañeros trataron de frenarla a toda costa, Pancha Merino se largó del set
Vuelta a la calma y puro teatro
Eso sí, el enojo duró lo que un suspiro. Al ratito después, la opinóloga regresó al estudio como si nada hubiera pasado, sentándose de nuevo para aprovechar al abogado y sacarse las dudas sobre la acción judicial. Visto con más calma, el arrebato pareció más un show bien teatral que una pelea real con Beltrán, demostrando que en la farándula siempre hay paño para cortar.
