“La Rancherita” rompió el silencio en Canal 13 y reveló la comprometedora frase que el cantante le lanzó antes del bullado quiebre en el Festival de Empedrado.
¡Un nuevo e incendiario capítulo se suma al escándalo del año! La polémica separación entre Américo y Yamila Reyna sigue sumando sabrosas aristas que dejan a todo el mundo con la boca abierta. Esta vez, fue la popular cantante nacional Carolina Molina, más conocida como «La Rancherita», quien encendió los ventiladores en el programa Hay que decirlo de Canal 13, desclasificando un oculto y sospechoso telefonazo que recibió por parte del monarca de la cumbia tropical en altas horas de la noche.
Según el relato sin filtro de la artista, los hechos ocurrieron apenas veinticuatro horas antes de que estallara el caótico episodio en el Festival de Empedrado que terminó por dinamitar el romance. Carolina se encontraba arriba del bus junto a su staff técnico rumbo al sur del país para presentarse en Purranque, mientras que el intérprete de Te vas estaba alojado en Iquique. Fue en ese contexto de distancia que el músico la contactó para llenarla de piropos profesionales por su reciente cover de Whitney Houston en versión ranchera.
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Al ser presionada por los panelistas sobre si sintió una propuesta indecorosa o intenciones de «portarse mal», Molina descartó de plano que el cantante la haya invitado directamente a intimar, recordando que tienen una amistad de muchos años. Sin embargo, la exchica de programas de talentos sí reconoció que la llamada le pareció sumamente extraña, principalmente porque el tono de Américo era «más cariñoso de lo normal» y porque el reloj marcaba nada más y nada menos que la 1:30 de la madrugada.
La lapidaria frase y los códigos de «hermanas»
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La verdadera bomba atómica del cahuín estalló cuando «La Rancherita», queriendo ser cortés, le preguntó por su situación sentimental y por cómo estaba su entonces polola. En ese instante, la voz de Américo cambió y le lanzó una respuesta que dejó helada a la cantante:
«No está aquí, de hecho, se muere si sabe que te estoy hablando», confesó el artista tropical, dejando en evidencia que estaba actuando bajo un absoluto manto de clandestinidad y secretismo a espaldas de la argentina.
Esas palabras encendieron de inmediato las alarmas éticas de Carolina Molina, quien sintió que se estaban vulnerando los códigos de lealtad más sagrados. “Encontré que no estaba bien. Si tuviera un pololo, no me gustaría que le dijera a una amiga eso de mí», sinceró en las pantallas del trece, asegurando que le paró los carros de inmediato al músico recordándole un enorme detalle: «Pero cómo, si la Yamila es mi hermana», haciendo alusión a la entrañable y profunda amistad que forjó con la animadora trasandina durante las intensas grabaciones del programa Top Chef.
Respecto a por qué no le pasó el dato de inmediato a su «hermana» para advertirle sobre el sospechoso comportamiento de su galán, la intérprete aclaró que prefirió actuar con cautela debido al intenso fin de semana laboral que ambas estaban enfrentando. Carolina tenía planificado timbrar a la trasandina el lunes por la mañana con total tranquilidad para contarle la firme, pero el destino quiso otra cosa: antes de que pudiera marcar el número, el escándalo de Empedrado explotó con todo en los medios de comunicación, cambiando los planes de golpe.
En La Copucha Va Creciendo quedamos completamente impactados con este revelador antecedente que demuestra que el quiebre de la pareja ya venía cocinándose con extraños movimientos nocturnos. El testimonio de Molina instala la duda sobre cuáles eran las verdaderas intenciones del rey de la cumbia con este llamado de trasnochada. ¿Crees que Américo tenía intenciones ocultas con «La Rancherita» o fue simplemente un malentendido de madrugada potenciado por el cariño de amigos? ¡Pasa a dejar tu comentario sin filtro!
