En medio de los intensos rumores que sacuden su presente político, la vida privada de la ministra Mara Sedini ha pasado al primer plano. Tras las especulaciones de la farándula, todas las miradas se posaron sobre su pareja, un conocido empresario con quien comparte un proyecto de vida marcado por la solidaridad y el cuidado de menores vulnerables.
La curiosidad de los usuarios en redes sociales no tiene límites, y tras las recientes polémicas que han envuelto a la vocera de Gobierno, la identidad de su compañero sentimental se convirtió en el tema más buscado. Se trata de Martín Krauss, un destacado ingeniero comercial y empresario inmobiliario que ha mantenido un perfil bajo, acompañando a la ministra en una relación que ya supera los seis años de solidez.
Krauss no es un desconocido en el mundo de los negocios. El ingeniero pertenece a la familia fundadora de Rotter & Krauss, una de las empresas ópticas más emblemáticas y con mayor trayectoria en Chile. Durante más de dos décadas, Martín desempeñó roles clave en la firma familiar antes de volcarse al rubro inmobiliario, consolidando una carrera que hoy combina con una faceta mucho más íntima y conmovedora.
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Sin embargo, lo que realmente ha cautivado a la opinión pública es la labor social que la pareja realiza puertas adentro. Desde el año 2022, Mara y Martín decidieron convertirse en familia de acogida, un proceso que los ha llevado a recibir en su hogar a niños en situación de vulnerabilidad. Hasta la fecha, han brindado protección y cariño a cuatro menores, asumiendo una responsabilidad que va mucho más allá de lo convencional.
Un pacto de amor nacido en pandemia: «Nosotros tenemos suerte de tenerlos»
La decisión de abrir las puertas de su casa no fue al azar. Según revelaron en una emotiva entrevista con Pedro Carcuro en Radio Agricultura, la idea tomó fuerza durante el encierro de la pandemia. «No queremos perder ni un minuto más», recordaron que se dijeron en aquel entonces, iniciando de inmediato las postulaciones para transformarse en un refugio temporal para pequeños que necesitan contención mientras se resuelve su situación familiar.
Martín Krauss ha sido enfático en que esta experiencia le ha entregado más de lo que él ha dado. «Te dicen ‘qué suerte tiene el niño’, pero nosotros tenemos incluso más suerte de tenerlos a ellos», confesó el empresario. Esta visión se complementa con su realidad familiar previa: Martín tiene cinco hijos biológicos de sus dos matrimonios anteriores, pero asegura que su corazón es lo suficientemente grande para sumar a más integrantes.
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Un detalle que llamó profundamente la atención es el vínculo que mantienen con uno de los niños que acogieron. Martín relató que, tras cuidar a un pequeño desde que nació y durante más de un año, el menor regresó con su madre biológica. No obstante, el lazo no se cortó; hoy la pareja mantiene una relación de co-crianza con la progenitora, considerando al niño como un hijo más dentro de su numerosa familia ensamblada.
El refugio de la ministra ante la tormenta mediática
Para Martín, no hay nada más gratificante que ver el cambio en la vida de un niño a través del cuidado y el afecto. «Ha sido increíble. Poder ayudar y darte cuenta de que con tan poco les puedes cambiar la vida, eso no tiene precio», señaló el ingeniero, quien define a todos los niños que han pasado por su hogar como sus propios hijos, a pesar de no tener descendencia biológica en común con la ministra Sedini.
En momentos donde el nombre de Mara Sedini suena con fuerza en los programas de espectáculos y en los debates políticos de La Moneda, su relación con Krauss aparece como su refugio más personal. Entre propiedades, gestiones ministeriales y el ruido de la prensa, esta historia de acogida revela una faceta humana que, hasta ahora, había permanecido resguardada bajo siete llaves, lejos de los focos y las polémicas de la actualidad.




