El periodista rompió el hermetismo de su relación de siete años y reveló los desconocidos roces que marcaron sus primeros encuentros en Chilevisión.
Aunque son una de las parejas más estables de la televisión chilena, Humberto «Toti» Sichel y Macarena Pizarro suelen mantener un perfil bajo. Sin embargo, el comunicador sorprendió al relatar que el inicio de su romance estuvo lejos de ser un flechazo inmediato, debido a sus marcadas diferencias de personalidad.
Todo comenzó durante las coberturas del Festival de Viña del Mar, cuando ambos compartían la misma logística de transporte. Sichel confesó que su relajo chocaba directamente con el profesionalismo de su colega: «Yo llegaba tarde todos los días a la van… ella decía ‘este pendejo qué se cree’«, recordó entre risas.
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La seriedad y estructura de Macarena no le simpatizaban del todo al periodista en aquel entonces, mientras que ella lo veía como alguien irresponsable. Esta tensión inicial mantenía una distancia evidente entre ambos rostros de las noticias, quienes apenas cruzaban palabras necesarias para el trabajo.
El punto de quiebre ocurrió fuera del set, en una sobremesa junto a otros colegas del canal. En ese ambiente relajado, los prejuicios comenzaron a desmoronarse: él descubrió que ella no era «pesada» y ella notó que él no era tan «barsa» como aparentaba en las mañanas de festival.
Del Festival de Viña a una propuesta en vivo
Sin embargo, el momento clave para que el amor floreciera no fue en un estudio de televisión, sino en el festival de música Lollapalooza. Tras asistir al evento, la pareja terminó compartiendo en un bar, instancia donde la química se volvió innegable y decidieron dar el siguiente paso.
A pesar de llevar casi siete años juntos, Sichel admitió un detalle que dejó atónitos a todos: nunca le pidió pololeo formalmente. La relación simplemente fluyó desde aquel encuentro en el bar, saltándose los protocolos tradicionales que muchos esperarían de una pareja tan consolidada.
Ante la presión de sus compañeros en el programa Somos Fabuloso, el periodista aprovechó el espacio para romper la tradición de años. En un gesto cargado de humor y romanticismo, terminó realizando la propuesta oficial frente a las cámaras, sacando risas y aplausos.
Con estas declaraciones, «Toti» Sichel humaniza una de las relaciones más queridas de la industria. Su historia demuestra que, incluso entre personalidades opuestas y roces matutinos, la convivencia y los intereses comunes pueden transformar una mala primera impresión en un amor duradero.





