En la antesala de la gran final de «Fiebre de Baile», el artista nacional entregó un conmovedor testimonio sobre el crecimiento personal de su hijo durante la competencia.
La recta final de Fiebre de Baile no solo ha estado marcada por el talento en la pista, sino también por momentos de profunda carga emocional. Tras convertirse en el último eliminado antes de la gran gala en el Movistar Arena, Mellow —hijo del icónico Luis Jara— se despidió del programa rodeado de su familia, quienes llegaron hasta el espacio satélite El VAR para manifestar su incondicional apoyo.
Visiblemente emocionado, Luis Jara tomó la palabra para realizar una declaración que sorprendió a los presentes por su humildad y orgullo paterno. «Quiero aclarar que desde hoy yo ya no me llamo Luis Jara. Yo soy el papá de Mellow», afirmó el cantante, dejando de lado su faceta de estrella para destacar el camino propio que ha forjado su hijo en la televisión.
El intérprete de Un golpe de suerte agradeció a Chilevisión por abrir espacios dedicados a la entretención sana, asegurando que el programa cambió su «configuración» mental. Jara reconoció que, aunque su hijo no es bailarín profesional, la competencia permitió que el público percibiera la calidad humana que lo define fuera de los escenarios.
Para el artista, lo más sorprendente fue ver a Mellow —quien es periodista de profesión— enfrentarse con desplante a las cámaras y mostrarse auténtico. «Nunca imaginé que bailando iba a mirar de frente una cámara y se iba a mostrar tal cual como es», confesó el comunicador, quien aseguró que se llevaba a su hijo «en brazos» y con el corazón lleno de satisfacción.
Una crítica a la televisión actual y el valor de los principios
Por otro lado, Silvana Hasbún, madre de Mellow y esposa de Luis Jara, no pudo contener las lágrimas al reflexionar sobre el paso de su hijo por el estelar. Su discurso se centró en la integridad del joven, destacando que, a pesar de las presiones del medio, «nunca tranzó sus valores» ni cayó en dinámicas polémicas durante el encierro mediático.
Silvana aprovechó la instancia para lanzar una ácida crítica a la televisión contemporánea, la cual, a su juicio, suele fomentar la agresión y el conflicto directo. Para ella, el éxito de su hijo radica en haber ofrecido una alternativa a la audiencia que está «cansada de tanta violencia» en las noticias, los matinales y la realidad cotidiana.
La madre del participante valoró profundamente que se incluyan rostros frescos y talentos que no basan su carrera en la disputa constante. Según sus palabras, es fundamental que la industria televisiva logre un equilibrio, demostrando que se puede cautivar al público a través del esfuerzo y el compañerismo en lugar del escándalo.
Finalmente, el círculo íntimo se cerró con las palabras de Juli, pareja de Mellow, y de su hermano menor, Cristóbal. Ambos coincidieron en que el esfuerzo detrás de cada coreografía fue inmenso y que, más allá de no llegar a la final en el Movistar Arena, el verdadero triunfo fue consolidar un perfil profesional basado en el talento y la admiración mutua familiar.




