La ex Mekano habló sin rodeos en Only Friends y aseguró que, pese al cariño, las diferencias de edad y de proyectos personales fueron decisivas en el quiebre.
Carla Jara volvió a estar en el centro de la conversación farandulera tras referirse con total honestidad al fin de su relación con el comediante Diego Urrutia, una historia que durante meses captó la atención del público y los medios.
La exintegrante de Mekano abordó el tema en el programa Only Friends de Mega, donde recordó que el vínculo se hizo público rápidamente y que durante cerca de un año vivieron una relación intensa, llena de apariciones conjuntas y buena sintonía.
El quiebre se produjo en junio de 2025 y, hasta ahora, poco se sabía sobre las razones reales que los llevaron a separarse, lo que alimentó todo tipo de especulaciones en el mundo del espectáculo.
Caminos distintos y decisiones inevitables
Durante la conversación, Carla fue clara en señalar que el término se dio en buenos términos, aunque hoy no mantienen contacto. “Tomamos caminos distintos”, explicó, dejando en claro que no hubo conflictos mayores, sino decisiones personales.
La animadora no dudó en destacar lo positivo del romance. “Fue una relación súper intensa y bonita, lo pasamos bien mientras duró”, aseguró, desmarcándose de cualquier polémica o quiebre traumático.
Sin embargo, el punto clave llegó cuando profundizó en las diferencias que marcaron el final. “Diego tenía 30 años, quería una vida… yo tengo 41”, lanzó sin filtros, dando a entender que ambos estaban en etapas muy distintas.
Carla también reveló que sí se conversó la posibilidad de convivir, pero que no era algo viable para ella. “Yo claramente no podía”, dijo, explicando que su realidad familiar pesó más que cualquier intento de acomodar la relación.
Finalmente, Jara confesó que su hijo Mariano fue un factor determinante en la decisión. “No era viable en ese momento”, concluyó, dejando claro que, aunque hubo amor, la diferencia de proyectos de vida terminó siendo más fuerte.





