El fotógrafo cuestionó duramente los mensajes públicos de cariño hacia el periodista, acusando oportunismo, morbo y una falta de apoyo real cuando aún estaba con vida.
Jordi Castell volvió a generar impacto con una reflexión directa y sin concesiones tras la muerte de Andrés Caniulef. A través de un video publicado en su cuenta de TikTok, el fotógrafo criticó lo que calificó como mensajes “hipócritas” provenientes de figuras de la televisión y los medios de comunicación.
Según Castell, tras la partida del periodista se multiplicaron los homenajes y palabras elogiosas, pese a que —a su juicio— ese reconocimiento no existió cuando Caniulef estaba vivo. “No tengo ningún interés en entender el nivel de hipocresía de la gente que trabaja en televisión”, lanzó de entrada.
En su descargo, el fotógrafo sostuvo que en el mundo mediático se repite una lógica conocida: “no hay muerto malo”, donde todos pasan a ser ensalzados una vez que ya no están. “Ahora resulta que era un ícono, un gran periodista, alguien que alcanzó sus sueños”, ironizó.
Castell fue más allá y cuestionó directamente si alguna vez esos elogios se dijeron en vida. “¿Se lo dijeron alguna vez en su cara?, ¿lo reconocieron realmente como buen periodista?”, preguntó, apuntando a que lo único que se difundía sobre él eran imágenes de burla, exposiciones forzadas y referencias a su VIH.
En esa misma línea, criticó la falta de oportunidades laborales reales para Caniulef. “¿Alguien le ofreció trabajo estable?, ¿alguien lo trató como el verdadero ícono que hoy dicen que era?”, insistió, apuntando a una industria que —según él— lo dejó solo.
El fotógrafo también cuestionó el rol de los entes reguladores de contenido, asegurando que el problema no es solo normativo, sino ético. “Los valores, ¿dónde están?”, planteó, marcando una distancia entre el discurso público y las acciones concretas.
En otro pasaje del video, Castell lamentó que muchos “se llenen la boca hablando cosas lindas”, pero que en el fondo todo responda a un morbo decadente, más que a un respeto genuino por la persona y su historia.
Finalmente, cerró su mensaje apelando a la humanidad básica. “Hay dos padres enterrando a un hijo. Un poquitito de respeto, por último”, expresó. Sus palabras fueron ampliamente respaldadas en redes sociales, donde usuarios destacaron su franqueza y coincidieron en que Andrés Caniulef fue abandonado por la televisión cuando más lo necesitaba.




