El hallazgo del cuerpo de Valentina Alarcón en La Pintana estremeció al país este lunes, luego de que se confirmara que los restos encontrados en una vivienda correspondían a la joven que permanecía desaparecida desde el fin de semana.
Personal policial llegó hasta el domicilio tras una serie de diligencias coordinadas por la PDI y la Fiscalía, que buscaban dar con el paradero de la mujer.
El cuerpo fue encontrado en una vivienda ubicada a solo una cuadra y media del último punto donde se había registrado la geolocalización del celular de Valentina, en la intersección de Batallón Chacabuco con Inés Suárez. Este detalle reforzó las sospechas de que la joven nunca habría salido del sector tras su desaparición.
La Fiscalía confirmó que, gracias al trabajo conjunto de la Brigada de Ubicación de Personas, la Brigada de Homicidios Sur y el laboratorio de criminalística, se logró establecer científicamente que el cuerpo correspondía a Valentina Alarcón Molina. Esta verificación permitió avanzar en la investigación sobre las circunstancias exactas de su muerte.
Según los antecedentes preliminares, Valentina había mantenido su última comunicación la noche del sábado, alrededor de las 22:30 horas. En ese momento, le escribió a su primo para avisarle que cargaría su teléfono, ya que se estaba quedando sin batería. Desde entonces, no se supo más de ella hasta el hallazgo del cuerpo.
De acuerdo con información entregada por Emol, el cadáver presentaba evidentes signos de violencia: la víctima fue encontrada con una bolsa negra cubriéndole la cabeza y un cable alrededor del cuello.
Estos detalles apuntan a un posible homicidio con características especialmente crueles.Finalmente, vecinos del sector aportaron un inquietante testimonio a T13, señalando que el inmueble donde se halló el cuerpo “sería una presunta casa de tortura”.
Las autoridades continúan realizando peritajes en el lugar, mientras la comunidad y la familia exigen justicia por el brutal crimen de Valentina Alarcón.





