A pocos días de que Álvaro Ballero anunciara públicamente el término de su matrimonio con Ludmila Ksenofontova, comenzaron a surgir versiones que intentan explicar las razones detrás de esta sorpresiva ruptura.
La pareja llevaba más de 17 años juntos y compartían cuatro hijos, por lo que la noticia impactó a sus seguidores.
En su comunicado, el ganador de Protagonistas de la fama se limitó a señalar que no existió engaño en la relación, pero reconoció que los últimos años habían sido tan difíciles que terminaron afectando inevitablemente el vínculo. “Este es el proceso más difícil y doloroso de mi vida”, escribió en redes sociales.
El anuncio causó sorpresa ya que, hasta hace pocas semanas, Ballero había compartido mensajes románticos dedicados a Ludmila, destacando su talento en el patinaje artístico y el apoyo que siempre brindó a la familia. Nada hacía prever una crisis matrimonial de tal magnitud.
Sin embargo, en el programa Hay que decirlo se entregaron pistas sobre lo que podría haber ocurrido. Francisco Halzinki, conocido como el “experto en reality”, aseguró que existían tensiones dentro del hogar relacionadas con los roles familiares y la forma en que ambos concebían la vida en pareja.
“Me hablan de una angustia constante por parte de Álvaro de ser él quien llevaba el sustento económico de su hogar y poder mantener a sus cuatro hijos, a su familia completa”, afirmó Halzinki, agregando que el exchico reality buscaba una dinámica más tradicional.
De acuerdo con la información, Ballero habría querido que Ludmila se enfocara exclusivamente en la casa y los niños. No obstante, la patinadora en varias ocasiones expresó su deseo de trabajar, lo que generó choques. Según el panelista, incluso existieron episodios en los que Álvaro la habría limitado en ese aspecto.
Lo llamativo es que tan solo un mes atrás, el publicista dedicó un emotivo mensaje a su esposa tras verla nuevamente sobre el hielo, recordando sus inicios como pareja en Estrellas en el hielo. Estos antecedentes hacen que persistan la