Antonia Ramírez habló de la frustración que siente al mantener intactas sus ganas de avanzar, mientras su condición física le impide realizar muchas de las actividades que desea.
Antonia Ramírez, hija del periodista Gonzalo Ramírez, compartió una profunda reflexión sobre el complejo proceso de salud que enfrenta mientras espera un doble trasplante de riñón y páncreas.
La psicóloga de 28 años contó que despertó sintiéndose especialmente mal y que aquella jornada la llevó a pensar en uno de los aspectos más difíciles de su enfermedad: la diferencia entre cómo se ve externamente y lo que experimenta físicamente.
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“Lo más difícil a veces para mí es mirarme al espejo, ver una mujer y un cuerpo joven sin indicadores de enfermedad y, por dentro, sentirme como una persona de edad avanzada con mil malestares”, expresó en Instagram.
“Tengo tantas ganas de salir a comerme el mundo”

Antonia explicó que conserva un buen ánimo y múltiples proyectos, pero que su organismo no siempre le permite seguir el ritmo que quisiera.
“Tengo tantas ganas de salir a comerme el mundo y mi cuerpo no me responde, no me acompaña”, reconoció, aclarando que se trataba de un desahogo momentáneo y que mantiene la esperanza de sentirse mejor en el futuro.
Su testimonio se conoce después de varios meses especialmente complejos. En abril reveló que vive con diabetes tipo 1 y que la insuficiencia renal derivada de esta condición la mantiene a la espera de un trasplante de riñón y páncreas. También ha contado que ha enfrentado numerosas hospitalizaciones por distintas descompensaciones.
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Semanas después debió volver a ser internada tras presentar una hepatitis y una úlcera que afectaron su función renal. Luego de ser estabilizada, recibió el alta para continuar el tratamiento de manera ambulatoria desde su hogar.
En su publicación más reciente, Antonia también invitó a quienes cuentan con buena salud a valorarla y a no desgastarse únicamente en preocupaciones superficiales. Recalcó que su mensaje no buscaba victimizarla, sino dejar un registro que espera volver a leer cuando pueda decir: “Lo logré”.
La publicación generó numerosos mensajes de apoyo y cariño, mientras ella continúa acompañada por su familia y bajo seguimiento médico durante la espera por los trasplantes.

