La defensa del joven de 18 años solicitó modificar la medida cautelar y presentó antecedentes médicos, pero el Juzgado de Garantía de Calama resolvió mantener su reclusión.
El Juzgado de Garantía de Calama resolvió mantener la prisión preventiva de Hernán Meneses, estudiante de 18 años imputado por el ataque ocurrido en marzo al interior del Instituto Obispo Silva Lezaeta, hecho que terminó con la muerte de una inspectora y dejó a otras personas heridas.
La decisión fue adoptada luego de una audiencia reservada realizada el jueves 25 de junio, instancia en la que la defensa del acusado solicitó reemplazar la medida cautelar vigente por una menos gravosa.
Álvaro Ballero impacta con radical cambio de look en medio de su polémica participación en ¿Volverías con tu ex? 2: “Así no dicen que tengo cara de loco”
Sin embargo, el tribunal rechazó la petición y determinó que el joven continúe privado de libertad en un recinto penitenciario ubicado fuera de la provincia de El Loa.
Defensa presentó antecedentes médicos
Según consignó Cooperativa, durante la audiencia los representantes de Meneses presentaron informes médicos que apuntarían a un presunto diagnóstico de esquizofrenia.
Con esos antecedentes, la defensa buscaba suspender la causa y avanzar hacia una eventual declaración de inimputabilidad, argumento que finalmente no fue acogido por el juzgado.
De esta forma, la prisión preventiva se mantiene vigente mientras continúa el proceso judicial en contra del imputado, quien enfrenta cargos por homicidio calificado consumado y otros cuatro delitos en carácter de frustrados, de acuerdo con la acusación de Fiscalía.
La noticia sigue tras la publicidad
El caso se remonta al 27 de marzo, cuando se registró un grave ataque al interior del establecimiento educacional. Según los antecedentes expuestos en la investigación, el joven habría ingresado al recinto con diversos elementos, entre ellos armas cortantes y gas pimienta.
En medio del hecho, murió la inspectora María Victoria Reyes, de 59 años. Además, resultaron afectados otra asistente de la educación y tres estudiantes de segundo medio que habrían intentado intervenir para detener la agresión.











