El histórico chico reality protagonizó un feroz ataque de celos tras enterarse de un supuesto beso entre Ludmila y Carlos «Kaoto». La tremenda mocha incluyó gritos, la intervención de la Guarén y una insólita persecución en la selva liderada por Julio César Rodríguez.
¡Esto ya parece teleserie de culto, chiquillas/os! Las redes sociales, especialmente la plataforma X, se encendieron por completo tras viralizarse el tremendo escándalo que significó la segunda —sí, escuchó bien, ¡la segunda!— renuncia de Álvaro Ballero al nuevo reality de Mega. Aunque en un principio se intentó pasar gato por liebre diciendo que el ex Protagonistas de la Fama había salido temporalmente a hacer unos trámites, la verdad total salió a la luz gracias al periodista Sergio Marabolí en el programa Sígueme.
Resulta que la estadía del viñamarino en el encierro ha sido un volcán en erupción debido a sus incontrolables escenas de celos hacia su pareja, la bailarina rusa Ludmila Ksenofontova, quien aparentemente decidió abrirle las puertas al amor con otros participantes dentro de la casona.
«Encuentro que es súper injusto» La drástica y definitiva decisión de Vale Roth con Miguel de la Fuente en medio de su tercer embarazo
“Estás quedando pésimo”: Parada de carros, la Guarén al rescate y la furia de Ballero

El verdadero detonante de este nuevo portazo ocurrió apenas Ballero puso un pie de regreso en la casona tras una fuga anterior provocada porque a la rusa le caía bien Austin Palao. Según sopló la misma producción, al hombre le fueron con el cahuín de que Ludmila se había besado con Carlos “Kaoto” mientras él no estaba en la casa, desatando una furia de proporciones bíblicas.
Lejos de un tierno reencuentro, Álvaro las emprendió contra ella gritándole que estaba dejando «pésimo a la familia», provocando la absoluta desesperación de la rubia. Ahí fue cuando saltó la Guarén con los urguinchos de punta para frenarle el carro y exigirle que no humillara más a su señora, gatillando una fuerte discusión donde el propio «Kaoto» se metió a defenderla.
La noticia sigue tras la publicidad
Completamente descompensado y sobrepasado por la situación, Ballero no halló nada mejor que romper la reja perimetral de la casona y salir arrancando a todo dar hacia la selva que rodea el sector. El momento, digno de una película de acción, obligó al mismísimo animador del espacio, Julio César Rodríguez, a correr entre los matorrales persiguiéndolo para lograr traerlo de vuelta.
A pesar de los intentos de JC por hacer de mediador en la casona, el emblemático chico reality agarró todas sus pilchas y se devolvió directo a Chile, aunque en los pasillos de Mega se rumorea que le están ofreciendo un camión de plata para que vuelva a entrar. ¿Crees que Ballero se pasó tres pueblos con su ataque de celos o encuentras que tenía motivos para picarse tras el tongo de la rusa? ¡Pasa a dejar tu teoría sin filtro aquí abajo en nuestra zona de comentarios!






