En una emotiva jornada de «Only Friends», el exdirector del «Buenos Días a Todos» dejó al descubierto un noble gesto que cambió su vida.
El ambiente festivo de Only Friends se transformó en pura emoción cuando Mauricio Correa tomó la palabra para relatar un episodio desconocido. Ante la mirada atenta de los presentes, el histórico director de TV reveló que, durante su momento de salud más crítico, recibió un apoyo inesperado y total por parte de Kike Morandé.
Correa relató que mientras estaba muy enfermo, su esposa entró llorando a la habitación para darle una noticia increíble: el exconductor de Mega había puesto a su disposición todos los pasajes a Estados Unidos para su tratamiento. Lo más sorprendente de la anécdota es que, en ese entonces, ambos apenas se conocían tras haber coincidido brevemente en la Teletón.
El impresionante «paraíso» de Kike Morandé: Tonka Tomicic quedó sin palabras al conocer su hogar
Ante el relato, Kike Morandé no pudo contener las lágrimas, rompiendo en llanto frente a las cámaras. El gesto caló hondo en los invitados, especialmente en José Antonio Neme, quien pidió un aplauso cerrado del público para homenajear la generosidad del «Kike» en un momento de vulnerabilidad absoluta.
La filosofía de vida detrás de la ayuda desinteresada
Con la voz quebrada por la emoción, Morandé explicó que su forma de actuar proviene de una formación familiar muy estricta. «Nos enseñaban a no ponernos a nosotros primeros», confesó el animador, asegurando que siempre le inculcaron que hay mucha gente antes que uno y que esa es la única forma de avanzar realmente en la vida.
El conductor también recordó que estas acciones generan lazos que duran para siempre. Como ejemplo, mencionó su relación con el «Chico» Salinas, a quien conoció en su primer día en La Red y quien hasta el día de hoy se mantiene a su lado, demostrando que la lealtad y el agradecimiento son pilares en su círculo cercano.
Al ser consultado por Tonka Tomicic sobre su disposición para ayudar, Morandé fue categórico y humilde. Reconoció que su situación económica le permitió ser un apoyo para otros: «Por suerte tuve lucas, me pude dar el gusto de hacerlo», sentenció, quitándole peso a la magnitud de su donación.
La jornada terminó consolidando la imagen del animador no solo como un hombre de negocios exitoso, sino como un filántropo silencioso. La revelación de Correa dejó claro que, más allá de las cámaras y las bromas de «Detrás del Muro», Morandé ha construido un legado basado en la solidaridad y el bajo perfil.




