Tenso cruce entre José Antonio Neme y Manuel José Ossandón por alza de combustibles y defensa a la tarjeta destinada a cargar bencina en su vehículo fiscal: “Ay, pobrecito, hagamos una vaca”

Tenso cruce entre José Antonio Neme y Manuel José Ossandón por alza de combustibles y defensa a la tarjeta destinada a cargar bencina en su vehículo fiscal: “Ay, pobrecito, hagamos una vaca”

El animador y el senador protagonizaron un áspero intercambio en televisión, marcado por críticas al gasto público y el impacto del alza en la ciudadanía.

José Antonio Neme y el senador Manuel José Ossandón vivieron un intenso momento en el matinal Mucho Gusto, donde protagonizaron una fuerte discusión a raíz del alza histórica en el precio de los combustibles.

Todo comenzó cuando el diputado Raúl Soto manifestó su incomodidad por el gasto asociado al traslado de autoridades, anunciando que renunciaría a la tarjeta destinada a cargar bencina en su vehículo fiscal, lo que abrió el debate en el panel.

Las declaraciones generaron reacciones inmediatas, especialmente de Ossandón, quien defendió la necesidad de estos recursos, argumentando que hay parlamentarios que deben recorrer largas distancias para cumplir con sus funciones.

En ese contexto, el senador mencionó casos de representantes de zonas extremas, señalando que algunos deben viajar cientos de kilómetros para asistir a reuniones y atender a sus comunidades.

Cruce directo y sin filtros en vivo

Antes de que el debate avanzara, Neme intervino con dureza, cuestionando ese argumento y afirmando que muchas personas también recorren grandes distancias diariamente para trabajar, sin recibir beneficios adicionales.

El animador fue aún más directo al relativizar la distancia mencionada, asegurando que no se trata de trayectos imposibles de cubrir, especialmente considerando los sueldos que perciben las autoridades.

La tensión escaló cuando Ossandón insistió en que no siempre existen los recursos para financiar estos traslados, lo que provocó una reacción inmediata de Neme en pleno programa.

Visiblemente molesto, el periodista lanzó una frase que marcó el momento: “Ay, pobrecito, hagamos una vaca”, rechazando la idea de que se justifique el financiamiento de combustible para autoridades con recursos públicos.