La tarotista chilena lanzó advertencias sobre crisis sanitarias, conflictos sociales y cambios profundos que marcarían el futuro del país.
Latife Soto volvió a generar impacto tras revelar una serie de predicciones para Chile en 2026, durante su participación en un programa junto a José Antonio Neme, donde abordó distintos escenarios que podrían afectar al país en los próximos meses.
En ese contexto, aseguró que el panorama sería complejo, señalando que percibe “muchas energías negativas” y un ambiente cargado, tanto en lo social como en lo espiritual, aunque recalcó que intenta mantenerse con una actitud positiva.
Uno de los puntos más llamativos fue su advertencia sobre cambios profundos en la sociedad, indicando que “van a ir cayendo los viejos paradigmas”, incluyendo creencias arraigadas que podrían generar tensión, especialmente en el ámbito religioso.
Pese a ese escenario, también planteó que habría oportunidades económicas, explicando que la abundancia podría llegar a través de inversiones extranjeras y la firma de contratos relevantes.
Sin embargo, alertó sobre posibles conflictos en torno al combustible, asegurando que este tema podría provocar movilizaciones, especialmente de gremios como los camioneros, generando presión en el país.
Advertencia por posible crisis sanitaria
Uno de los aspectos más delicados de sus predicciones fue la insistencia en una eventual emergencia de salud, señalando que esta visión ha sido recurrente y que vuelve a aparecer con fuerza.
“Otra cosa, otra cosa que aquí sale. Yo dije que íbamos a tener una crisis sanitaria, lo vengo diciendo hace rato, ¿Y saben lo que me llegó haciendo las predicciones hoy día? Ojo con la meningitis y el coqueluche”,
En esa línea, advirtió sobre enfermedades como la meningitis y el coqueluche, indicando que podrían expandirse rápidamente, haciendo un llamado directo a la población a estar alerta.
Finalmente, en medio de la conversación, José Antonio Neme apuntó al problema de fondo en la economía chilena, asegurando que la gran brecha entre ingresos y gastos sigue siendo el principal golpe para las familias.





