Una falla técnica con el micrófono obligó a detener por minutos la presentación del cantante en el Festival de Viña del Mar, en medio de la entrega de premios y la ovación de la Quinta Vergara.
El cierre de la primera noche del certamen estuvo a cargo de Matteo Bocelli, cuya actuación se extendió hasta la madrugada y no estuvo exenta de complicaciones. Desde el inicio, su salida al escenario —pasadas las 2:30 de la mañana— generó comentarios y críticas en redes sociales por el horario.
A la polémica por el retraso se sumó un inconveniente técnico que interrumpió momentáneamente el espectáculo. Todo ocurrió en pleno escenario, cuando el artista se preparaba para continuar con su presentación tras recibir el cariño del público.
El episodio se produjo justo después de que los animadores Rafael Araneda y Karen Doggenweiler subieran para entregarle la Gaviota de Plata, solicitada por los asistentes. Bocelli anunció que interpretaría una canción especial para agradecer.


Sin embargo, el show se detuvo cuando se advirtió que el micrófono del cantante se había quedado sin batería, obligando a una breve pausa mientras el equipo técnico resolvía el problema. El momento generó confusión y la pregunta inmediata: “¿Qué pasó?”.
Lejos de incomodarse, el artista reaccionó con humor y distensión. “El micrófono está cansado también”, bromeó, descomprimiendo la situación mientras se realizaba el cambio del equipo.
Superado el impasse, el italiano retomó la presentación con una emotiva versión de “Gracias a la Vida”, de Violeta Parra, que provocó una ovación cerrada del público presente en la Quinta Vergara.
El momento culminó con los asistentes pidiendo la Gaviota de Oro, lo que emocionó al cantante hasta las lágrimas. Agradecido, reconoció en español su felicidad por la espera del público y cerró con un mensaje: estaba profundamente agradecido por la recepción y el cariño recibido.





