La panelista de Hay que decirlo habló sin filtros sobre el inesperado encuentro con la posible nueva conquista de su hermano, revelando emociones, autocrítica y un cambio de mirada tras verlo nuevamente feliz.
La presencia de Carla Ballero en el estudio de Hay que decirlo estuvo marcada por un tema íntimo que rápidamente captó la atención del panel: la supuesta nueva relación de su hermano, Álvaro Ballero, luego de un periodo personal complejo.
Todo surgió a raíz de un comentado matrimonio familiar, realizado el pasado fin de semana, donde ambos coincidieron tras mucho tiempo sin verse. Fue en ese contexto donde Carla pudo observar un notorio cambio en el ánimo de Álvaro.
Según relató, lo que más le llamó la atención fue verlo distinto, más abierto y sociable. “Lo vi contento y eso me gustó. Álvaro es muy para adentro, pero ahora lo vi bailar, reír, compartir. No nos habíamos visto hace rato”, comentó con evidente emoción.
Un reencuentro marcado por el pasado
La exfigura televisiva reconoció que los encuentros previos habían estado lejos de ser alegres. La separación de Álvaro había marcado profundamente a la familia y los había reunido solo en momentos difíciles.
“Nos habíamos visto en situaciones bien puntuales y bien tristes. En una separación las cosas se quiebran, eso es real. Lo veo bien y quiero que esté bien”, expresó, dejando en claro que su prioridad es el bienestar de su hermano.
Respecto al primer encuentro con la acompañante de Álvaro, Carla aseguró que fue algo completamente inesperado. “Estábamos en el matrimonio, en la playa, y de repente miro hacia atrás y lo veo con su amiga”, relató, evidenciando la sorpresa del momento.
En ese contexto, hizo una confesión sin rodeos sobre su rol como hermana. “Siempre me ha complicado, porque soy muy celosa. Le he hecho la vida imposible a todas las mujeres de Álvaro”, reconoció entre risas y autocrítica.
Finalmente, Carla confirmó que sí compartió con la posible nueva conquista de su hermano. Se saludaron cordialmente y terminaron sentadas en la misma mesa, en un ambiente relajado, sin tensiones y con buena disposición, marcando un giro en su actitud frente a la vida sentimental de Álvaro.





