El artista urbano sorprendió al niño de 10 años en el hospital, reponiendo la consola que perdió mientras priorizaba el rescate de su madre y hermanas durante los incendios.

La historia de Martín ha conmovido a todo el país tras su valiente actuar durante el devastador incendio que azotó al sector de Lirquén, en la comuna de Penco. Con apenas 10 años, el pequeño se convirtió en el pilar fundamental para su familia, dándole fuerzas a su madre para escapar de las llamas y logrando poner a salvo a sus hermanas mellizas al entregarlas a los voluntarios de bomberos.
Pese a su heroísmo, el costo físico fue alto. Actualmente, tanto Martín como su madre se encuentran internados en el Hospital Regional de Concepción, recuperándose de las quemaduras sufridas durante la evacuación. Fue en este contexto de dolor donde salió a la luz un detalle agridulce: el niño intentó salvar su posesión más preciada, pero la dejó atrás por un bien mayor.
Durante el programa especial Unidos x Ñuble y Biobío, se reveló que Martín llevaba una mochila con su PlayStation al momento de huir. Sin embargo, en medio del caos y el humo, decidió abrir su bolso no para proteger su consola, sino para sacar ropa y cubrir a una de sus hermanas bebés, facilitando así su rescate y perdiendo su juguete en el proceso.

El gesto de desprendimiento del menor generó una ola de solidaridad inmediata en redes sociales y medios de comunicación. Los espectadores, movilizados por la historia narrada por Pancho Saavedra y los voluntarios de bomberos, comenzaron a buscar formas de reponerle al pequeño el objeto que perdió por cuidar a su familia.
Sin embargo, la sorpresa llegó de la mano de uno de los artistas más queridos de la escena urbana nacional. Pailita, conocido por su constante apoyo en causas sociales, no esperó llamados oficiales y se trasladó personalmente hasta el centro hospitalario para visitar al pequeño héroe y cumplirle el deseo que tanto anhelaba.
La noticia fue confirmada por el bombero que recibió a las mellizas durante la emergencia, quien relató con emoción que el cantante le entregó a Martín una nueva PlayStation, junto con una pelota de fútbol y diversos videojuegos. El voluntario destacó que, para un niño que enfrentó una situación traumática, recuperar su espacio de juego es un paso vital en su recuperación emocional.
De esta manera, el noble gesto de Pailita cierra un capítulo de angustia para el menor, reconociendo que detrás de su valentía sigue habiendo un niño de 10 años. Martín no solo es celebrado hoy como el héroe de Lirquén, sino que también ha recibido de vuelta un pedazo de la infancia que el fuego intentó arrebatarle.




