En medio de la emotiva misa fúnebre, una anécdota familiar provocó risas y alivió el dolor, al traer al presente un episodio clave en la vida sentimental de la animadora.
Este fin de semana, la familia Bolocco despidió a Rose Marie Fonck, quien falleció a los 90 años tras enfrentar durante casi dos décadas un complejo estado de salud marcado por un cáncer.
La noticia fue confirmada por Diana Bolocco durante la mañana del sábado, a través de su cuenta de Instagram, donde compartió una íntima imagen familiar acompañada de un mensaje de despedida que conmovió a sus seguidores.
Rose Marie Fonck, madre de Verónica, Cecilia, Juan Pablo, Rodrigo —fallecido en 1986— y Diana, había sido internada días antes en una clínica, donde se evaluaba una intervención médica que finalmente no se concretó.
Este escenario permitió que la familia se reorganizara para acompañarla en sus últimos días, los que vivió rodeada del cariño de sus hijos, nietos y su esposo, Enzo Bolocco.
La misa exequial se realizó este domingo en la Parroquia Nuestra Señora de Los Ángeles, en el sector de El Golf, el mismo templo donde décadas atrás Rose Marie había contraído matrimonio.
Hasta el lugar llegaron familiares, amigos cercanos y diversos rostros del espectáculo y las comunicaciones, en una ceremonia marcada por discursos cargados de emoción y recuerdos familiares, según consignó Glamorama.
Uno de los momentos más comentados ocurrió cuando Juan Pablo Bolocco Fonck tomó la palabra y recordó una anécdota vinculada al divorcio de Diana Bolocco con su exesposo Gonzalo Cisternas, sacando sonrisas entre los presentes.
Según relató, su madre insistió en mantener el vínculo familiar tras la separación, algo que Diana aceptó “a regañadientes”, bromeando hoy con que “son felices los tres”, frase que descomprimió el ambiente.
Posteriormente, Diana Bolocco dedicó un emotivo mensaje a su madre, recordando las frases que la acompañaron durante años de tratamientos: “todo va a estar bien” y “no llores”, mientras Cecilia y Verónica también rindieron homenaje con palabras cargadas de emoción y visible dificultad para contener las lágrimas.



